Finalmente les traigo el pdf de la traducción de Crushed que está publicada en este blog
Para descargarla el link es este:
[Link]
Problemas envíenlos por comentario en esta misma entrada o bien un correo a dani.traducciones@gmail.com
Agradecimientos especiales a Ana P. por armar el pdf! :)
Saludos a todos! Y disfruten esta nueva historia ;)
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viernes, 28 de febrero de 2014
domingo, 9 de febrero de 2014
¡Finalizada la traducción de Crushed!
Hoy 8 de Febrero finalmente hemos terminado de traducir y publicar Crushed! Excelente libro con un intrigante final, definitivamente. Quiero darle las gracias públicamente a todos quienes colaboraron traduciendo y o corrigiendo este libro: Analía, Brayan, Gabriela, Maite, Raul, Roberta.
Gracias por la paciencia a todos aquellos que llevan desde Noviembre leyéndolo de a poquitos, ahora queda esperar por el pdf, que cuando esté listo daré aviso público.
Tambien, antes de que comience la avalancha de preguntas por Deadly, no sé si lo traduciré, como algunos sabrán ahora entraré a segundo año de Universidad y tengo muchas más materias que antes, no puedo saber si tendré tiempo para dedicarle a esto o no por lo menos hasta finales de marzo. ¡Espero que lo comprendan! (y aquellos que no, siéntanse egoístas!)
De todos modos, seguiré subiendo la traducción de Ali's Pretty Little Lies de vez en cuando, así que aquellos que lo sigan no dejen de estar pendientes :)
Saludos a todos y muchas gracias a quienes han seguido el blog por todo este tiempo :)
Gracias por la paciencia a todos aquellos que llevan desde Noviembre leyéndolo de a poquitos, ahora queda esperar por el pdf, que cuando esté listo daré aviso público.
Tambien, antes de que comience la avalancha de preguntas por Deadly, no sé si lo traduciré, como algunos sabrán ahora entraré a segundo año de Universidad y tengo muchas más materias que antes, no puedo saber si tendré tiempo para dedicarle a esto o no por lo menos hasta finales de marzo. ¡Espero que lo comprendan! (y aquellos que no, siéntanse egoístas!)
De todos modos, seguiré subiendo la traducción de Ali's Pretty Little Lies de vez en cuando, así que aquellos que lo sigan no dejen de estar pendientes :)
Saludos a todos y muchas gracias a quienes han seguido el blog por todo este tiempo :)
sábado, 8 de febrero de 2014
Crushed - Lo que ocurre después...
Traducido por: Daniela
Corregido por: Brayan.
Entonces las mentirosas finalmente
averiguaron que somos dos. Les tomó suficiente tiempo. Pero aún no ven bien
toda la historia. Estaban demasiado colgadas en investigar a Noel como para ver
lo que está justo bajo sus pequeñas lindas narices: nosotros. Pero el
nudo se está apretando y pronto ellas serán las que estén colando de un
hilo…
Hanna podrá haber sido electa la reina de
la corte del baile, pero la próxima corte en la que estará es de la variedad
criminal. La última vez que revisamos, chocar y correr seguía siendo un delito…
Una vez que los votantes de papi se enteren, Hanna no será la única perdedora
en la familia Marin.
Spencer se fue de chasería de teorías
de conspiraciones, y entre nous, se acercó demasiado para estar cómodos. Pero
Spence aún tiene mucho que aprender sobre acechar. Como que, de hecho no es
acecharnos si te vemos venir.
Entonces la pequeña linda novia de Emily
está en Bonaire. Podemos pensar en unas cuantas personas que puedan estar
interesados en esa información, comenzando con la Agente Especial Jasmine Fuji.
Mejor que Emily comience su propia lista de cosas por hacer—solo es cuestión de
tiempo antes de que ella y Jordan terminen tras las rejas. O peor.
Y luego está Aria. Puede que Noel no sea A,
pero él es tan doble faceta como se puede. ¿Qué esperaba de un Típico Rosewood?
¿Entonces qué hará la Atípica Aria? Nuestro dinero va por retiro artístico a
Europa. ¿Pero acaso no sabe que todos los artistas torturados mueren jóvenes?
Tick tock, señoritas. Vivan cada momento
como si fuera el último. Porque muy pronto, lo será.
Hasta la próxima…
—A & A
Crushed - Capítulo 34: ¡Sorpresa adentro!
Traducido por: Daniela
Corregido por: Brayan.
A la 1:30, Aria iba de un lado a otro al
interior de la casa de su mamá, estaban puestas las noticias en la televisión.
Chequeó su celular a las 1:31 y diez segundos, y luego 24 segundos, y luego 45.
Nada de Noel. Miró por la ventana por la trillonésima vez, pero obviamente Noel
no estaba subiendo los escalones frontales. Ya había dado una vuelta por
Rosewood y Hollis, como si él tan solo fuera a estar paseando por la Avenida
Lancaster o caminando en el Hollis Great Lawn sin una preocupación por el
mundo.
Está con Ali ahora, ella pensó. Pero
algo en su cerebro aún luchaba contra eso. Noel la amaba. Ella podía sentirlo.
Cuando él dijo que amaba a Ali anoche, él había estado confundido. Él estaba
aferrándose a algo que no estaba allí, igual que Emily. Él no la había ayudado,
pensó. Él no ha conspirado con ella. Esto era un error.
Pero lo admitió, pensó. Ha
mentido y engañado y matado por ella: Los hechos son hechos.
Levantó pisapapeles con forma de caballo
islándico de la esquinera y consideró lanzarlo a la pantalla de la TV, pero
repentinamente algo le llamó la atención. Múltiples fraudes en caso de robo
de arte, decía un titular.
Horrorosamente, La noche estrellada
apareció en la pantalla. – Hubo una agitada búsqueda para recuperar el estudio
de La noche estrellada, la cual fue robada de un chateau afuera de
Reykjavik, Islandia, el año pasado. – dijo una reportera. – La Baronesa
Brennan, quien está a cargo de la propiedad mientras el Barón Brennan se
recupera de una larga enfermedad, recientemente había asegurado la pintura por
veinte millones de dólares, y afortunadamente, la compañía de seguros no tendrá
que pagar. La pintura fue recuperada hace más o menos una hora atrás, y recién
estamos recibiendo novedades al respecto.
El pisapapeles cayó en el regazo de Aria.
Su boca se secó.
Una toma de unos hombres usando uniformes
policiales entrando en una típica casa adosada de Reykjavik apareció en
pantalla. – A pesar de que hubieron rumores de que la pintura había llegado a
Estados Unidos, las autoridades rastrearon el estudio en un sótano en
Reykjavik. La Baronesa Brennan lo identificó de inmediato, y la pintura ahora
está sana y salva en su casa.
La imagen en la pantalla pasó a una mujer
de cabello gris con un abrigo de lana de pie frente al mismo chateau al que
Aria se coló. Aria se inclinó como si sentarse más cerca de la TV fuera a
revelar otra imagen. ¿Si la pintura de estudio había sido recuperada en
Islandia, entonces cuál era la pintura en su closet?
Corrió al segundo piso, abrió la puerta de
su closet y desenrolló el lienzo. Las estrellas de Van Gogh brillaban. Las
torres goteadas hacían formas oscuras contra el brillante cielo. Se veía tal
como la pintura de estudio que había visto en la TV. Entonces tomó el libro de
arte de Van Gogh que trajo a casa de la biblioteca para usar para las
decoraciones del baile y lo abrió en La Noche Estrellada. Cuando comparó
ambas lado a lado, los colores en la pintura de Aria de repente se veían un
poco…diferentes. Los remolinos no eran tan arremolinados. Las pinceladas eran
más agitadas, menos calculadas. De lejos, mirado a la rápida, se veía
completamente creíble, pero de cerca, era más menos un desastre.
La pintura era una falsificación. Aria no
iba a meterse en problemas por ello. Fuji no podía arrestarla. Era posible que
Fuji ya ni siquiera estuviera tras ella ahora que la verdadera pintura había
sido encontrada. A había hecho todo esto para asustarla.
¿Qué otras mentiras había estado diciendo
A?
Aria bajó las escaleras rápidamente,
ansiosa por llamar a las otras y decirles las noticias. Algo más en la TV llamó
su atención. Levantó la vista, su corazón en su garganta una vez más. ¿Era ese Olaf?
La cara del presentador
era grande en la pantalla. – La pintura estaba entre las cosas de una mujer
mayor, aunque ella no tiene recuerdo de cómo puede haber llegado allí. La Sra.
Gretta Eggertsdottir, de sesenta y un años de edad, es propietaria y arrienda,
y dice que ha tenido muchos arrendatarios yendo y viniendo de la casa adosada
en cuestión de meses, así que es probable que uno de ellos haya llevado la
pintura y la haya dejado en el sótano. Cuando se le mostró una foto de Olaf
Gundersson, el supuesto ladrón que la robó de la propiedad de la Baronesa
Brennan, la Sra. Eggertsdottir estaba bastante segura de reconocerlo. El Sr.
Gundersson fue reportado perdido luego de un supuesto ataque en Enero, aunque
las autoridades ahora creen que eso puede haber sido una farsa. Se sigue
buscando al Sr. Gundersson, pero no hay pistas hasta ahora respecto a dónde
podría estar.
Aria se hundió en el sofá. Esta historia se
estaba poniendo más y más bizarra. ¿Entonces Olaf había fingido su ataque?
Tenía sentido, más o menos—quizás se dio cuenta de que la policía iba tras él y
necesitaba un modo de escapar. Y quizás A vio el artículo y aprovecho la
oportunidad, nunca viajando a Islandia y robando la pintura para nada. Había
sido un golpe de suerte para A… aunque no para Aria.
Su teléfono sonó. Chilló y miró la
pantalla. Hanna. - ¿Viste las noticias? – Aria gritó.
- No… - Había un sonido al otro extremo;
sonaba como que Hanna estuviera conduciendo. – Pero tienes que juntarte
conmigo. Algo raro está sucediendo.
- Algo raro definitivamente está
sucediendo. – Aria agarró el teléfono con fuerza. – Esa pintura de Islandia es
una falsificación—lo cual significa que la policía no tiene nada contra
nosotras. ¿Y aún más raro? Olaf no está muerto. Él fingió todo el ataque. Acabo
de verlo todo en CNN.
La línea crujió. – ha, - Hanna dijo. -
¿Entonces crees que A solo tomó ventaja de la historia, la usó para su bien y
falsificó la pintura?
- Sí. – Aria miró en blanco por la ventana
a la casa de pájaros que su mamá talló el año pasado. – Significa que podemos
ir a la policía ahora mismo y no preocuparnos por meternos en problema. Incluso
si A saca lo de Jamaica, aun así no seremos castigadas del mismo modo que
habría sido si la pintura fuera un Van Gogh verdadero. – Aclaró su garganta,
sintiendo un tirón en su estómago. – No es que yo quiera ir a la policía.
– No podía aguantar el pensamiento de que la policía busque a Noel. O quizás
podía. No sabía.
- Bueno, de hecho, creo que A nos ha
manipulado. Recibí un mensaje en la clínica de quemaduras sobre alguna
evidencia crítica que acabará con todo esto. Creo que fue de Ali.
- ¿Qué? – la piel de Aria picaba. - ¿Cómo?
- Lo explicaré todo cuando te vea. Tienes
que encontrarte conmigo en el galpón de depósito tras Rosewood Day. Quizás ella
esté allí.
Aria agarró el marco de la puerta. – Oh
dios mío. ¿Y si es una trampa?
- Por eso es por lo que llamé a la policía
para que vengan con nosotros. Y antes de que te asustes, Aria, tenía que
hacerlo. Esto ha ido demasiado lejos. Si Ali está allí, si podemos atraparla,
tenemos que tener a la policía involucrada. Encuéntrame allí en diez minutos.
- Está bien, - Aria susurró, presionando
FINALIZAR. Se quedó de pie en su silenciosa casa por unos momentos, mirando las
motas de polvo en el aire. Había ocurrido demasiado para ella en los últimos
minutos. Sabía que tenía que juntarse con Hanna… ¿Pero y si Ali estuviera allí
y Noel estuviera con ella? ¿Y si la policía también arrestaba a Noel?
Pensándolo bien, quizás eso era lo que Aria quería. Él le había mentido por más
de un año. Él nunca la había amado. ¿Cierto?
Tomó sus llaves del gancho en el pasillo,
un gran peso aplastaba su estómago. Ella simplemente no podía odiarlo,
incluso después de todo esto. Solo podía esperar que lo que sea que ocurriera,
sería como quitarse una curita—rápido, y sin dolor.
Aria dejó la radio apagada en el camino
hacia allá y mantuvo la ventana cerrada. Su mirada iba de lado a lado de la
carretera, esperando—temiendo—ver a Noel allí. Finalmente, dobló hacia el
estacionamiento de Rosewood Day. Solo había unos pocos autos en el sitio; el
equipo de soccer de chicos tenía práctica los sábados. Aria vio el Prius de
Hanna en la parte de atrás y se dirigió a él. El Volvo de Emily y el Mercedes
de Spencer también estaban allí. Spencer y Emily estaban usando sudaderas y
zapatillas, y Hanna usaba una bata rosada y zuecos de la clínica de quemaduras.
Hasta donde Aria sabía, los policías aún no habían llegado.
- Aquí está la nota. – Hanna se la pasó a
Aria cuando llegó a su círculo.
Aria miró abajo y reconoció las pequeñas y
parejas letras inmediatamente. Era la misma letra de la nota carta llena de
odio que Ali les metió por debajo de la puerta del dormitorio en Poconos, justo
antes de prender ese fósforo. La respuesta que quieres está en el galpón de
depósito de Rosewood Day…Ve allí AHORA…antes de que sea muy tarde.
- Jesús, - Aria susurró. – Tiene que saber
que reconoceríamos su letra. ¿Y ahora simplemente vamos a ir y hacer
exactamente lo que quiere?
- Aún tenemos que revisar, ¿no crees? –
Hanna preguntó. – La policía llegará en cualquier minuto.
Spencer miró la nota otra vez. - ¿Cómo
recibiste esto, de todos modos?
- De una paciente que conocí en la clínica
de quemaduras. – Hanna se detuvo por un momento, mirando sobre la colina.
Comenzaron a oírse sirenas. Un auto policial apareció en la cima. El estómago
de Aria se retorció.
Hanna se volvió a las chicas y explicó
sobre el cuerpo que los policías habían encontrado tras el hospital. – Su
brazalete de hospital decía Kyla Kennedy, - susurró apurada. – Creo que Ali la
mató, y luego se convirtió en ella. La chica que yo conocí estaba
completamente cubierta con vendajes.
Spencer colapsó contra el capó del auto de
Hanna. – Eso suena totalmente como Ali. ¿Quién más asesinaría a una
víctima de quemaduras e intercambiaría lugar con ella?
Hanna asintió, parecía atormentada. – La
cama de Kyla estaba fuera de la habitación de Graham. Y cuando Graham comenzó a
tener espasmos, Kyla me envió en la dirección equivocada para buscar una
enfermera. Cuando volví, él estaba muerto.
- ¿Entonces ella estaba vigilando a Graham,
asegurándose de que él no dijera nada? – Aria susurró.
- No puedo creer que no lo sospeché antes.
Habría podido ver a Ali a una milla de distancia, - Hanna dijo, secándose
lágrimas. – Kyla era tan…genial. Ahora me siento como una idiota…otra
vez.
- Si estaba vendada por todo el cuerpo, -
Spencer dijo, - habría sido fácil engañar a cualquiera.
De repente, Aria se dio cuenta de algo. –
Chicas, si era Ali en la clínica de quemaduras…
- …Entonces eso explica por qué Noel estuvo
allí también, - Emily terminó por ella.
A estas alturas, el auto de policía había
entrado al estacionamiento, y dos oficiales que Aria reconocía vagamente del
juicio de Ali caminó hacia ellas. Sus placas de nombre decían COATES y
HARRISON.
- Hanna Marin, - Harrison, el más alto,
quien tenía la cara amplia, nariz plana, y largas pestañas enmarcando sus ojos
verdes, dijo gruñonamente. - ¿Dijiste que recibiste una carta de amenaza?
- Sí. – Con las manos temblorosas, Hanna se
la pasó.
Coates y Harrison la escanearon, luego
fruncieron el ceño. - ¿Necesitas pruebas? – Coates, quien era más bajo y
delgado y tenía una manzana de Adam sobresaliente, repitió. - ¿De qué se trata
todo esto?
- Lo explicaremos todo, lo prometemos, -
Hanna dijo, caminando hacia los campos deportivos. – Solo necesitamos que
ustedes revisen esto. Nosotras estamos muy asustadas para hacerlo por nosotras
mismas.
Los policías se encogieron de hombros, luego
caminaron por delante de ellas hacia el galpón de depósito, sus walkie-takies
sonaban cada pocos segundos. Aria miró a Hanna con preocupación. ¿Era buena
idea hacer que los policías se involucren? ¿Y si Ali estaba mirando a la
distancia? ¿Y si tenía una bomba en el galpón—y cuando vea a los oficiales, la
detonaba?
De repente, el teléfono de Aria sonó.
Esperanza estalló en su interior, seguido por un pinchazo de terror. ¿Y si era
Noel? ¿Y si no era Noel?
Luego miró la pantalla. El mensaje era de
un enredo de letras y números.
Sus rodillas se debilitaron. – Oh dios mío,
- susurró, volviendo a mirar arriba. Los policías estaban varias yardas frente
a ellas. Ella les hizo un gesto a sus amigas.
Spencer, Emily, y Hanna se acercaron a ella
y miraron el mensaje.
Las perras creen que son tan
inteligentes, comprando celulares nuevos, tratando de ocultarse de mí.
Entonces los celulares de todas sonaron.
Esta vez, un mensaje con foto se cargó. Cuando Aria lo abrió, gritó. Era una
foto de la lista de sospechosos que habían creado en la habitación del pánico.
Todos los nombres estaban cruzados…excepto el de Noel.
La cara de Spencer se había vuelto blanca.
- ¿Cómo es que A consiguió esto? – tembló, mirando a la misma foto en su
celular.
Los policías se dieron vuelta y la miraron.
- ¿Todo bien? – Coates preguntó.
Pero ninguna de las chicas podía responder.
Otro mensaje llegó. Y luego otro, y luego otro. El mensaje era tan largo que
eran varios mensajes.
La parte más encantadora fue cuando
fueron a esa habitación del pánico a lo James Bond para averiguar quién era yo.
¿Pero adivinen qué, perras? Todo este tiempo he estado un paso delante de
ustedes. He sabido dónde estaban. He sabido hacia dónde iban. Yo llevo la
batuta, no ustedes—de modos que ustedes ni siquiera podrían imaginar. Pero no
se preocupen—lo verán muy pronto. Solo abran el galpón. —A
La cabeza de Hanna se
levantó de golpe cuando terminó. - ¿Sólo abran el galpón?
- Chicas, definitivamente es una trampa. –
Las manos de Spencer temblaron.
- Quizás es peligroso que siquiera estemos
aquí, - Emily susurró.
- ¿Chicas? – Harrison se acercó a ellas,
con las manos en las caderas. - ¿Qué sucede?
Aria estaba por responder, pero su mirada
se enfocó en el galpón. Para su horror, uno de los jugadores de soccer estaba
trotando hacia este. Su mano se estiró hacia la manija.
- ¡Espera! – Aria corrió hacia él. -
¡No abras eso! – Su mente daba vueltas con todas las posibilidades de lo que
podría estar al interior. Explosivos. Animales salvajes. La misma Ali.
- ¡No abras eso! – Aria gritó otra vez.
Spencer, Emily, Hanna, y los dos oficiales siguieron, gritando al chico de
igual manera.
Pero era muy tarde—él ya estaba tirando la
manija. La puerta del galpón se abrió, el borde de abajo se quedó atrapado en
el césped alto.
Coates hizo a un lado al chico y trató de
cerrarla otra vez, pero luego se detuvo, su cara se puso pálida. – Mierda,
- susurró.
Aria se asomó. Por el primer medio segundo,
todo lo que vio fue oscuridad. Entonces, las cosas empezaron a tomar forma:
balones, bastones, alfombras, vallas, mallas. Cuando vio el objeto sentado en
una silla en la parte de atrás, pensó que solo era otro poco de equipamiento
deportivo—una pera, quizás, o un trineo de bloqueo para el equipo de football
menos-que-estelar de Rosewood Day.
Luego apareció un brazo. Dos pies. Una
cabeza colgando de un cuello. Aria dio un paso más cerca, sabiendo quién iba a
ser medio segundo antes de ver su cara. Se cayó de rodillas y gritó. Hanna
aspiró de sorpresa. Spencer gritó. Emily retrocedió con la boca congelada de
terror. El chico de soccer se dio vuelta y vomitó en el pasto. Coates y
Harrison alejaron a los otros jugadores.
- ¿Es ese…? – Spencer chilló.
Afortunadamente no dijo su nombre Aria miró
la parte de arriba de la cabeza de Noel. Aún usaba su chaqueta de su traje
formal, y sus brazos estaban atados tras su espalda, sus tobillos atados a la
silla. Había una gran tira de cinta adhesiva sobre su boca. Su piel estaba
tenebrosamente pálida, y había grandes cortes en sus mejillas, como si hubiera
sido herido fuertemente.
Se sentía como si estuvieran tocando
platillos en su cabeza. Esto no está ocurriendo. Esto no puede estar
ocurriendo.
- ¡Necesito una
ambulancia! – Hanna gritó a su teléfono. - ¡Hagan algo! – Spencer gritó
a Coates, quien estaba gritando algo en su walkie-talkie. Pero Aria apenas los
oía. Estaba sobre la tierra astillosa del galpón, sin poder moverse un poco más
cerca a Noel, petrificada por ver si es que estaba muerto o vivo. Todo lo que
vio, en ese momento, eran los brillantes zapatos en sus pies. Ella había estado
con él cuando los compró. Se había probado un montón de pares en la tienda,
igual que una chica. Una chica estilosa se merece un chico estiloso, él
le dijo con un guiño.
Su teléfono sonó en su oído. De algún modo,
tuvo el juicio para sentarse y mirar la pantalla. Tras ella, sus amigas estaban
moviéndose rápidamente, tratando de comprender lo que están viendo. Pero cuando
sus celulares sonaron, cada una de ellas se detuvo a mirar el mensaje
rompe-corazones en sus pantallas.
Brillen, brillen, pequeñas
mentirosas,
Su situación se ha vuelto de las más
tenebrosas.
Detectives no son; no han resuelto ni una
gilipollez.
¿Noel como A? ¡No es!
—A
Capítulo 33 | Lo que ocurre después...
Crushed - Capítulo 33: ¿Quién es esa chica?
Traducido por: Daniela
Corregido por: Brayan.
- ¿Entonces no has oído nada de
Noel? – Hanna dijo al teléfono prepago mientras caminaba por la entrada trasera
del Bill Beach—todos los sitios de aparcamiento enfrente estaban llenos otra
vez. La entrada bordeaba una de las salas comunitarias. El lugar olía a café
agrio. Había un juego de béisbol en la TV en el recibidor, y muchos miembros de
familia de visita estaban reunidos ahí usando jerseys de los Phillies.
- Nop, - Mike dijo al otro extremo. –
Aunque Aria también me preguntó por él. ¿Qué ocurrió entre ellos anoche?
- No importa, - Hanna dijo nerviosa. – Solo
una pelea estúpida.
- ¿En serio? – Mike se aclaró la garganta.
– Hanna, todas esas preguntas que hiciste sobre Noel y esa bomba—
- No puedo hablar ahora, - Hanna
interrumpió. Mike se enteraría pronto, después de todo. No quería que sepa nada
antes de tiempo. Iba a romperle el corazón a Mike el que su mejor amigo haya
tratado de asesinar a su hermana y a su novia.
Hanna aún no podía creer con lo que se
habían encontrado anoche en el cementerio. Tampoco podía creer que Spencer
tuviera las agallas para golpearlo con ese cetro. ¿Y había herido a Noel? Él se
había escapado, pero su correr había sido a tropezones y extraño.
El momento más preocupante de todos, sin
embargo, fue la sensación que tuvo Hanna después de que Noel se escapó. A pesar
de que el cementerio parecía desierto, no pudo quitarse la sensación de que
había alguien más con ellas. Pero no se lo había mencionado a sus amigas—y
ninguna de ellas le dijo nada a ella. Probablemente estaba todo en su mente.
Abrió la puerta hacia la sala del personal
femenino—la cual, extrañamente, estaba vacía. Usualmente había un par de
enfermeras pasando el rato allí, mirando telenovelas – Mi turno empieza pronto,
así que mejor me voy.
- ¿Entonces por cuánto vas a trabajar allí?
– Mike preguntó.
- De hecho, creo que hoy será mi último
día. – Hanna tomó su bata de su casillero y comenzó a desbotonar sus jeans. Su
investigación con Graham estaba hecha. – Te llamo más tarde.
Presionó FINALIZAR. Su teléfono sonó otra
vez medio segundo después. Era el número de su papá. Cuando contestó, su padre
sonaba furioso.
- Hanna, alguien llamada Agente Fuji
apareció en casa esta mañana con un equipo y una orden de allanamiento para tu
dormitorio, - dijo. – Pude hacer que mis abogados los echen, pero volverán.
¿Qué diablos sucede? ¿En qué estás metida?
Hanna se congeló. ¿Una orden de
allanamiento? Spencer había estado en lo cierto: Fuji iba a ir a cada una
de ellas sistemáticamente, tratando de encontrar esa pintura. Al menos no había
escogido a Aria como su próxima víctima.
- N-no tengo idea, - mintió. - ¿Qué estaba
buscando la agente?
- No lo dijo. – La voz del Sr. Marin se oía
fatigada. - ¿Son drogas? Habían rumores de que tenías un pacto suicida— ¿Era un
arma? No puedo creer que no haya aparecido aún una van de noticiero. Lo último
que necesito es un vehículo del FBI en la casa y un montón de agentes allanando
el lugar y conmigo sin saber que decir.
Los ojos de Hanna se llenaron de lágrimas.
No podía ser que pillaran a su padre en esto. – Lo que sea que esté buscando,
no lo encontrará en mi habitación, - Hanna dijo. – Siento que hayas tenido que
pasar por eso… pero solo fue un enredo. Estaré en casa pronto, ¿está bien?
Colgó el teléfono y respiró hondo. Si su
padre había echado a la Agente Fuji, ella trataría en la casa de alguien más.
Como la de Aria, quizás. ¿Y luego qué?
No había modo de que pudiera continuar su
turno ahora. Bajó por el pasillo y se dirigió hacia el recibidor, lista para
decirle a Sean que recuperaría el día en otra ocasión. Estaba lleno con gente,
toneladas de voces gritando a la vez. El Sr. Ackard les estaba hablando a dos
hombres de apariencia de oficiales junto al mesón frontal. Un oficial de
policía hablaba hacia un walkie-talkie. Un hombre con una cámara de noticiario
entró, seguido por un reportero vestido de traje. En el rincón, otro reportero
entrevistaba a Sean, cuya cara estaba llena de preocupación.
El estómago de Hanna se revolvió. ¿Era por
Graham?
Kelly estaba de pie al borde del grupo, con
su mano en su boca. Hanna le tocó la manga.
- ¿Qué ocurre?
La enfermera la miró boquiabierta con los
ojos bien grandes. Abrió la boca para hablar, pero no salieron sonidos.
Hanna miró por uno de los pasillos donde
estaban los pacientes. - ¿Puedo ir atrás y hablar con Kyla? – Quizás ella
podría explicarle lo que ocurría.
Una enfermera de pie junto a Kelly abrió
los ojos. – Cariño, haz fila.
Hanna parpadeó con fuerza. -¿L-le pasó
algo a Kyla?
La boca de Kelly se abrió de golpe. –
Pensamos que sabías, - dijo susurrando. – Cariño, Kyla está muerta.
- ¿Qué? – Hanna retrocedió lejos de
ellas y chocó con alguien. Cuando se dio vuelta, era Sean. - ¿Qué sucede? –
demandó temblorosa.
Los ojos de Sean iban de un lado a otro.
Luego se acercó. – Alguien encontró un cuerpo en una zanja tras la facilidad
esta mañana. Era una chica usando un brazalete de hospital de esta clínica. Su
nombre era Kyla Kennedy.
Hanna presionó su mano sobre su boca. – No.
– Su cara se ardía y lloraba.
Colapsó en los brazos de Sean, y él
acarició su hombro. – Parece que fue asesinada unos días atrás y arrojado allí,
- Sean dijo apenadamente.
Hanna se enderezó de golpe. – Espera. Eso
no es posible. Vi a Kyla anoche. Estaba en la cama en el pasillo, cerca de la
habitación de Graham.
Una mirada de incomodidad apareció en la
cara de Sean. – Ese es el punto, Hanna. No creo que esa fuera Kyla. Fue…alguien
más. Este es un terrible error—una enorme pesadilla legal y de publicidad.
- ¿Qué? – Se sentía como si la
materia de su cerebro estuviera filtrándose por sus oídos. - ¿A qué te
refieres?
- Los policías están seguros de que la verdadera
Kyla, nuestra paciente, murió varios días atrás por lo menos. Pero las
enfermeras—y tú, obviamente—recuerdan a alguien en la cama de Kyla luego
de eso.
- Pero… ¡yo hablé con ella! – Hanna
inspiró. - ¡Nos unimos!
Sean se veía como si fuera a enfermarse. –
Anoche, las enfermeras descubrieron que Kyla se había ido. Cuando el cuerpo
apareció, pensamos que era eso, pero la información forense es sólida. La
teoría ahora mismo es que quien sea que estaba en esa cama asesinó a la
verdadera Kyla y se puso vendas en la cara para entrar a la clínica de
quemaduras por algún motivo. Y entonces, por algún otro motivo,
simplemente…se fue.
- ¡Eso no tiene sentido! – Hanna gimió. -
¿Por qué alguien haría eso?
- No lo sé, - Sean dijo silenciosamente.
Se veían flashes por la habitación. Un
grupo de enfermeras estaba en el rincón, llorando. Un hombre con una chaqueta
que decía FORENSE comenzó a acordonar parte de la sala. Hanna se apoyó en la
mesa y trató de recobrar el aliento. Cuando se movió, algo puntiagudo le tocó
el costado. Era algo metido en el bolsillo de su remera. Hanna frunció el ceño
y sacó un trozo de papel cuidadosamente doblado. No recordaba haber dejado nada
en su bata la última vez que la uso.
Desdobló el papel y vio pequeñas y redondas
letras. Conocidas redondas letras, de hecho. Su estómago comenzó a borbotear.
Esta se veía como la letra de Ali.
Querida Hanna, iniciaba. Puedo
explicarlo todo, especialmente por qué hice lo que hice. Pero creo que sé qué
es lo que buscas, y quiero ayudarte. La respuesta que quieres está en el galpón
de depósito de Rosewood Day. Te dará la prueba que necesitas y acabará con
todo. Ve allí AHORA…antes de que sea muy tarde.
Su cara debe haber estado pálida, porque
Sean le tocó la muñeca. - ¿Qué es eso?
Hanna se llevó la nota al pecho. – Nada, -
dijo. Y luego se dio vuelta y salió corriendo del edificio.
Crushed - Capítulo 32: Loco amor
Traducido por: Daniela
Corregido por: Brayan
Cuando
Emily ingresó a la entrada de auto, su mamá estaba agachada en el parterre de
flores de enfrente, abonando. Se sacudió las manos y sonrió cuando Emily se
bajó del auto. - ¿Te divertiste en el baile?
Emily
pretendió limpiar una mancha invisible en su vestido. Diversión no lo
describía para nada. Aún no podía asimilar lo que había ocurrido. Todo este
tiempo, A había estado justo frente a ellas. En sus fiestas. En sus
dormitorios—bueno, en el de Aria. Tampoco podía sacar de su mente la imagen del
cuerpo de Noel sobre el de Aria en el cementerio. Él se veía tan...desesperado.
Enojado. Y luego corrió… ¿hacia dónde? ¿Ali? ¿La policía? ¿Era muy loco haberle
dado seis horas a Aria para encontrarlo?
La
Sra. Fields metió la carretilla al garaje, sacando a Emily de sus pensamientos.
- ¿Dónde está Iris?
-
Se fue a casa, - Emily murmuró.
La
Sra. Fields se sacó los guantes jardineros. - Fue lindo tenerla aquí. También
creo que te hizo bien.
Emily
asintió. - Lo hizo, - dijo distantemente, dándose cuenta de que lo decía en
serio. A fin de cuentas, Iris había sido una buena confidente. Estaba
agradecida de haber compartido con ella el secreto de Jordan. Y que haya
hecho la conexión de Noel en el momento justo. Emily se sentía mal por no verla
irse a La Reserva la noche anterior, pero para cuando volvieron del cementerio,
Iris ya se había ido. No era como si Iris tuviera un celular tampoco—Emily no
podía enviarle un mensaje y asegurarse de que haya vuelto. Se dirigió a la
puerta de enfrente, de repente se moría por saber.
Tomó
el teléfono inalámbrico en la cocina y marcó al mesón frontal de La Reserva. -
Quiero confirmar si una paciente llegó bien anoche, - dijo luego de que la
recepcionista contestó. - ¿Su nombre es Iris Taylor?
La recepcionista tipeó algo, luego
hizo un sonido de mm. - Si, la Srta. Taylor llegó sana y salva.
- Está bien, gracias. - Emily acercó
el receptor a su oído. - Quizás puedo agendar una visita la próxima semana
entonces.
Luego de agendar su visita a Iris el
próximo Miércoles, Emily colgó el teléfono y se dejó caer en una silla de la
cocina. Se sentía bien de que Iris volviera como dijo que haría. Quizás esta
vez, de verdad se tomaría en serio su estadía en La Reserva.
Emily
conjuró una imagen de La Reserva con sus columnas griegas y pequeñas terrazas,
luego se imaginó a Noel entrando con su SUV por el camino para visitar a Ali,
su novia secreta. ¿Él habría agendado sus citas con “Courtney” como Emily
acababa de hacerlo con Iris? Aún no podía asimilar el hecho de que él y Ali
habían estado trabajando juntos por todos estos años. Mirando cada movimiento
de Emily y sus amigas, planeando hundirlas.
Tembló,
pensando en todos los momentos íntimos que Noel había espiado. ¿Qué tan
cuidadosamente había observado a Emily y a Jordan en el crucero? ¿Las había
visto en el bote con fondo de vidrio en Puerto Rico? ¿Las había visto besarse
en la cubierta? Ella sabía que A había estado observando, pero que A fuera
alguien que conocían tan íntimamente dolía aún más. Había sido Noel quien
delató a Jordan al FBI. Y fue gracias a Noel que Jordan tuvo que saltar por la
cubierta, arriesgarse en esos traidores mares, escaparse del país por siempre.
Claro, quizás Ali le había dicho que lo haga, pero Noel en efecto lo hizo.
Él las odiaba así de mucho.
Y
él amaba así de mucho a Ali.
Perdida
en sus pensamientos, Emily subió las escaleras y se dirigió a su dormitorio. Se
sentó en la cama y miró al centro de la habitación, de repente un recuerdo se le
vino a la mente. Había estado en el camarín en Rosewood Day. La chica que ella
pensaba que era Courtney caminó junto a ella y actuó devastada por el hecho de
que Emily había estado con su hermana la noche que fue asesinada. Emily había
sentido lástima por Courtney, diciéndole que si alguna vez necesitaba algo,
Emily estaba allí para ella.
La
cara de Courtney se iluminó. ¿Quizás podríamos juntarnos luego de clases
mañana? Preguntó. Si es que no es muy raro, claro. Por Ali, me refiero.
Y Emily dijo que sí, por supuesto, que estaría bien, y cuando volvió a mirar a
Courtney, la chica tenía un brillo en su ojo, un aire de sonrisa en sus labios.
¿Está coqueteando conmigo? Emily había pensado, atónita. Courtney guiñó,
como si supiera exactamente lo que estaba haciendo. Y algo parecido a la
lujuria retumbó en el pecho de Emily. Esos viejos sentimientos habían comenzado
a revolver. Ese viejo amor.
Pero incluso si fuera ella a
quien Ali quería, ella nunca hubiera hecho por Ali lo que Noel hizo. Nunca
habría herido gente inocente, a sus amigas.
Se dio vuelta y pateó el pilar de la
cama tan fuerte que sus dedos dolieron. Quizás era una mala idea que no le
hayan contado a la Agente Fuji sobre A—ambos A—inmediatamente. Porque si Ali y
Noel estaban allí afuera, necesitaban encontrarlos. Ahora.
Crushed - Capítulo 31: El perdón tiene un precio
Traducido por: Analía:)
Corregido por: Brayan, Daniela.
Spencer
caminaba en el bosque detrás de su casa. El anochecer había caído, y espinosas
ramas y troncos partidos contaminaban el suelo del bosque. Un arroyo corría en
la distancia, y pájaros cantaban desde los árboles. De repente, la noche se
hizo más oscura que un par de minutos antes. Algo aulló cerca. Luego ella
escuchó un bajo gruñido, después el crujir de unos pasos.
Una
figura emergió de entre los árboles, empujando hacia atrás las ramas sueltas.
Era una chica rubia con cara en forma de corazón y brillantes ojos azules—Ali.
Spencer jadeó. La cara de Ali estaba ampollada con quemaduras. Ella caminaba cojeando y su brazo derecho colgaba sin vida a su lado. Ella le sonreía a Spencer con maldad. - Sabía que te podría encontrar aquí.
-
Mantente alejada. - Spencer le advirtió, protegiendo su cara y dando un gran
paso hacia atrás.
Ali
soltó una risita. - Pero, ¿No estabas buscándome? Estuviste cerca, sabes. Más
cerca de lo nunca pensé que llegarías. - Ella cubrió su boca con una mano. -
¡Pero no me encontraste!
- ¿C-cómo supiste que te estaba buscando? - Spencer demandó.
Ali
rodó los ojos.- Lo sé todo. Él me cuenta todo. Es mi cuerda salvavidas.
- Te refieres a Noel. -
Spencer retrocedió hasta que su espalda estuvo presionada contra el tronco de
un árbol. - Nosotras lo sabemos todo también. Sabemos que Noel ha estado
trabajando contigo.
Una sonrisa orgullosa se
extendió por los labios de Ali. - Spencer, eres tan linda, tal como una pequeña
Sherlock Holmes.
- ¿Estamos en lo
correcto? - Spencer demandó.
- Lo siento. - Ali negó
con su cabeza. - Si te lo dijera, tendría que matarte. En realidad eso no es
una mala idea de todos modos.
Se lanzó hacía Spencer y
la cubrió como una red. Spencer grito y se hundió en el asqueroso suelo. Las
uñas de Ali se enterraron en la carne de Spencer. Ella tocó su hombro con su
mano chamuscada. - Abre tus ojos. - Demandó en la oreja de Spencer. - Abre tus
ojos para que puedas ver lo que te estoy haciendo.
Spencer abrió los ojos
con un jadeo. De repente ya no estaba en el bosque, sino que en una bolsa de
dormir en su cuarto de estar. Emily estaba inclinada sobre ella, tocando el
lugar exacto en el hombro de Spencer donde la mano de Ali había estado momentos
antes.
- Despierta. - Emily
urgió. - Estás soñando.
Spencer se sentó y trató
de recuperar su aliento. Emily se apoyó sobre sus caderas. - ¿Estabas soñando
con Ali? - Ella preguntó.
- Sí. - Spencer susurró.
- Me di cuenta, - Emily
dijo.
Aria y Hanna salieron de
sus bolsas de dormir. El reloj en la caja de cable marcaba las 7:46 AM. Sus
vestidos del baile tendían en una pila en la esquina, arrojados al azar cuando
ellas llegaron aquí tarde anoche después de rescatar a Aria. Zapatos y bolsos
estaban en un revoltijo cerca de la puerta.
Aria se lanzó hacia
su teléfono e hizo un gesto de dolor cuando miró la pantalla. - No hay mensajes
o textos de los Kahns. - Graznó. Anoche, ella había llamado a la señora Kahn
para pedirle que la llame si Noel aparecía en casa— Dijo que él había dejado el
baile sin ella, haciéndolo sonar como una noche de borrachera en vez de
una noche escalofriante de casi-asesinato en el cementerio.
Hanna abrazó sus
rodillas. - Supongo que significa que no volvió. Dudo que su familia este
tratando de encubrirlo o algo. Probablemente no saben nada.
- Necesitamos decirle a
los policías, chicas. - Emily urgió. - Noel trató de matar a Aria anoche el
cementerio antes de salir corriendo. Deberían saber que es peligroso.
- ¿Y arriesgarnos a que
Noel contraataque delatándonos? - Spencer dijo.- O peor— ¿Que diga la verdad?
Aria todavía tiene la pintura en su casa… Y Fuji lo sabe. Y todavía
estamos conectadas a Tabitha. Es muy riesgoso.
Aria pasó sus dedos a
través de su desordenado cabello pegajoso por el fijador de cabello. - ¿Así que
creen que fue Noel quien le contó a Fuji sobre la pintura?
Emily puso una colcha
alrededor de sus hombros. - Creo que sí.
-¿Pero por qué no
simplemente admitiría que era yo? ¿Por qué diría que era una de
nosotras… Y hacer que Fuji amenace con buscar en todas nuestras casas?
- Porque él es A. -
Spencer dijo. - Es sólo otra manera de torturarnos.
- Todo esto se siente
como el tictac de una bomba, - Hanna dijo en voz muy baja.- Apuesto a que
después de dejar el cementerio, Noel fue con Ali para planear estrategias sobre
qué hacer. Tal vez lo mejor que podemos hacer es ir con Fuji y admitir todo antes
de que él vaya con ella primero. ¿Y si él y Ali planean lastimarnos? La
nota decía que nosotras éramos las siguientes.
- Yo digo que clavemos a
Noel en la pared en este minuto. - Spencer dijo. - Tenemos suficientes pruebas,
de lo que Aria nos contó y de toda nuestra evidencia, sobre que él tiene algo
que ver con todos los planes diabólicos de Ali— Y ahora que él atacó a
Aria, tenemos algo para entregarlo.
Hanna asintió. - Los
policías pueden hacer el resto del trabajo forense para conectarlo con los asesinatos.
Estoy de acuerdo— necesitamos terminar con esto.
Hubo un adolorido sonido
a su izquierda. Aria cubría sus ojos con sus manos. Las chicas intercambiaron
una mirada de compasión.
- Aria. - Emily dijo
suavemente, arrastrándose para acercarse.
Hanna pasó su brazo
alrededor de los hombros de Aria. - Esto apesta, ¿No es cierto? Me pasó a mí
también ¿Recuerdas? ¿Con Mona?
- Simplemente no quiero
que sea cierto. - Aria sollozó. - Sigo pensando que él va a aparecer y
explicarnos todo de manera que esto tenga sentido.
-
Yo tampoco quise que sea Mona. - Hanna dijo suavemente. - Pero Noel admitió
que amaba a Ali. Él supo lo del intercambio por tanto tiempo… Y nunca dijo una
palabra. No deberías sentir lastima por él. Deberías sentirte enojada.
Aria
asintió. - Sé que debería, pero… - Aria miró hacia ellas. Sus ojos húmedos y
rojos. - ¿Podemos darle un día? Si no puedo localizar a Noel para entonces, le
diremos todo a Fuji.
Spencer
cerró sus ojos. - ¿Y si Fuji decide inspeccionar tu casa? ¿Entonces qué?
-
Estoy dispuesta a tomar ese riesgo. - Aria dijo con voz temblorosa.
Spencer
se echó hacia atrás sobre sus palmas. Hanna recogió un padrastro de su pulgar.
Emily miraba nerviosamente por la ventana.
-¿Qué
tal seis horas? - Spencer dijo. - Así, para las— chequeó su reloj— dos PM, si
no escuchamos nada de Noel tendremos que hacer algo.
La
mandíbula de Aria tembló. - Eso no es tiempo en lo más mínimo.
-
Si es inocente, nos contactará, ¿No crees? - Spencer dijo.
-
Pero… - Aria miró hacia adelante y atrás, luego alisó las borlas al final de la
manta. - De acuerdo. - Ella dijo. - Seis horas.
Las
chicas se levantaron y recogieron sus pertenencias. Después de algo de café y
bagels tostados, se dirigieron hacia la puerta. Justo cuando Hanna, Aria y
Emily se alejaron, un Jeep negro paró en la acera. Spencer miró por la ventana,
sorprendida de que alguien esté de visita tan temprano. Era un chico que no
reconocía.
El
subió el pórtico y tocó el timbre. Spencer espero un momento, después tiró de
la puerta para abrirla. El chico frente a ella usaba jeans y una camisa a
rayas. Era como de la altura de Spencer y bien formado, y tenía unos intensos
ojos verdes y una sensual, rosada boca con labios gruesos. Había feas
cicatrices cruzando sus mejillas. Había más cortaduras en sus manos. Una de sus
orejas estaba marchita, apenas ahí.
-
Hey, Spencer, - Él dijo.
Ella
retrocedió alejándose de él. - ¿Q-quién eres?
-
Soy Chase, - dijo el chico.
Spencer
se detuvo, esperando el remate. - No, no lo eres, - Escupió. - Conozco a Chase.
- Ella no sabía qué pensar de Chase—Incluso si él no era A, tal vez, de alguna
manera, trabajaba con Noel y Ali. ¿De qué otra forma pudo haber sabido sobre
Jamaica?
Ella
fue a cerrar la puerta, pero el chico agarró su brazo - En realidad, tú conoces
a mi hermano. Su nombre es Curtis. Lo envié para conocerte en mi lugar. Yo soy
el chico con el que en verdad has estado hablando en línea. Soy quien fundó el
sitio web de Alison DiLaurentis
Manchas
se formaron en frente de los ojos de Spencer. Una bocina sonó en la calle de al
lado, combinando con los disonantes sonidos de su cerebro. Ella agarró el
teléfono inalámbrico que estaba en la mesa al lado de la puerta. - Vete ahora o
llamaré a la policía.
El
chico levantó las manos rindiéndose. - Mira, lamento haberte mentido. Pero
tuvimos una conexión tan asombrosa en línea, y yo estaba tan entusiasmado por
ti, pero cuando fui al museo Mütter y vi cuan linda eras, simplemente no pude
entrar luciendo… Ya sabes… de la manera en que luzco. - Hizo un gesto hacia su
cara, su oreja. - Mi hermano estaba en el auto conmigo. Así que lo envié en mi
lugar, le dije que fuera yo. Le dije lo que tenía que decir sobre el caso. Pero
él se enamoró de ti. Y cuando descubrimos que eras Spencer Hastings…- Se detuvo
y sacudió su cabeza.- Entonces en verdad no pude mostrarte quien era yo.
He tenido un flechazo por ti desde que leí de ti en People.
Spencer
no sabía si reír o llorar. - No estás siendo coherente.
-
Lo sé. - Chase parecía atormentado. - Pero esa es la verdad, Lo juro. Curtis me
decía por mensajes lo que tú decías durante los encuentros, y yo le decía qué
decir. Ambos estábamos flechados por ti— Curtis y yo tuvimos una gran pelea la
noche del baile porque yo pensaba que teníamos que confesar y él no quería.
La
cabeza de Spencer daba vueltas tan rápido que realmente dolía. - Él mencionó
algo que nunca le conté—a ninguno de ustedes.
Chase
parpadeó. - ¿Qué fue lo que mencionó?
Spencer
tragó saliva. - Algo sobre Jamaica, - Admitió. Apenas importaba a quien se lo
decía ahora— Noel era el culpable, no ella.
Las
cejas de Chase se fruncieron, luego una luz llegó a sus ojos. - Oh— estuviste
en Jamaica cuando Tabitha murió, ¿Es eso?
Los
ojos de Spencer destellaron, pero no dijo nada.
-
He recibido algunas solicitudes para que ponga el asesinato de Tabitha Clark en
mi blog, ya que es local, - Chase dijo.- Investigué un poco. También di un
vistazo a tu página de Facebook— Algunas de tus fotos son públicas, incluyendo
un par de The Cliffs de Jamaica la primavera pasada. Curtis estaba en la
habitación cuando estaba buscando, y puedo haber dicho que estuviste ahí al
mismo tiempo que Tabitha— Es una muy rara y triste coincidencia. - Sus grandes
ojos estaban llenos de remordimiento. - Pero lo siento Spencer. Fue una gran
invasión a la privacidad nunca debí haberte Googleado, y tampoco debí acechar
tu página de Facebook. Debí haber sido honesto contigo desde el
principio.
El
sol salió de detrás de una nube, iluminando las cicatrices de las mejillas de
Chase. Spencer cerró sus ojos y trató de procesar lo que Chase decía. De alguna
manera, esto no era muy diferente de lo que Su Ali les hizo. Ella las había
convencido a ellas— A todos— de que ella era alguien que no era. Y las
personas confiaron en ella debido a eso. Las personas compraron sus mentiras.
-
¿Por qué debería creer alguna cosa de la que estás diciendo?- Spencer dijo
rígidamente. - Podrías estar acosándome también.
-
No lo estoy. - Chase sacudió su cabeza. - Lo prometo, Spencer, no lo estoy.
Nunca lo haría. Eso me pasó a mí, ¿Recuerdas?
-
¡Exacto! - Spencer gritó.- Tú sabes cómo fue ser acosado. ¿O eso también fue
una mentira?
Chase
fijó su mandíbula. - Mírame, Spencer. No te estoy mintiendo. Y nunca
volveré a mentirte otra vez. Mi compañero de piso me cortó— E incluso entonces,
las personas no creían que él podía hacer tal cosa. Tienes razón: No debí haber
invadido tu privacidad así, pero solo trataba de ayudar. En cuanto a enviar a
mi hermano en mi lugar, dime si no te hubieras escabullido, intimidada por las
cicatrices. Vi tu cara cuando conociste a Curtis. Todos juzgamos a un libro por
su portada. Es simplemente como es la vida.
Una
ráfaga de viento sopló su cabello hacia los lados. ¿Cómo habría
reaccionado ella? ¿Era tan superficial?
Chase
suspiro pesadamente. - Mira, no espero volverte a ver otra vez, pero quiero
asegurarte que todo en mi sitio es real. Y hablaba en serio ayer cuando hice
que mi hermano diga que encontré una foto de Alison en un video de vigilancia
de un edificio no muy lejos de aquí. Mira.
Él
hurgó en su bolso de mensajero. Spencer se movió, había olvidado lo que Curtis
había mencionado en el auto. Chase sacó una laptop plateada, la abrió, e hizo
click en una carpeta. - Soy amigo de un montón de policías en Rosewood,
Yarmouth, y un par de otras ciudades fuera de Philly. En verdad estaba buscando
ese caso del acosador de Rosewood— ¿Lo recuerdas? Algunos pensaron que lo
habían visto cerca de Hollis. Un amigo policía me dio algunos videos de vigilancia,
y acerté en esto.
La
carpeta se abrió, y varias imágenes se cargaron. Spencer se inclinó para ver.
Un granulosa, toma blanca y negra de una calle de Hollis se cargó. Cubos de
basura estaban en la acera. Una chica con una chaqueta de cuero estaba entrando
en su VW Beetle. No había nada interesante en eso, hasta donde veía.
Pero
Chase señaló a dos figuras borrosas en la esquina de arriba a la derecha. -
¿Esa chica no te parece familiar?
Spencer
entrecerró los ojos. Incluso en blanco y negro Spencer pudo distinguir el largo
y rubio cabello de la chica. Ella también tenía la cara en forma de corazón, y
había algo sobre el ángulo de su barbilla que hizo que su corazón se detenga.
Ella
miró a Chase. - ¿Alison?
-
Luce como ella, ¿No? - Chase hizo click en la siguiente foto. Esta mostraba la
espalda de Ali y más de su ayudante. La persona era más alta de lo que ella
era, y también más ancha— Definitivamente un chico. Spencer presionó su cara
tan cerca de la laptop que su nariz casi tocaba la pantalla. Era imposible
saberlo, pero ese podía definitivamente ser Noel.
Náuseas
la inundaron. Ella corrió su mano sobre su frente. ¿Todo este tiempo Ali estuvo
en Hollis? Esto era una gran pista. Ella necesitaba mostrarle esto a los
policías. O tal vez ella necesitaba mantener a Ali bajo vigilancia por su
cuenta. Ella tenía que hacer algo.
Chase
cerró la laptop y la dejó de vuelta en su bolso. - Pensé que debías ver estas
cosas. Pero a partir de ahora, estoy suspendiendo la investigación de Alison.
Creo que es lo mejor.
Spencer
parpadeó fuerte, no esperaba que él diga eso. - Oh. - Fue todo lo que ella pudo
murmurar.
Él
levantó la mirada hacia Spencer, sus ojos llenos de pena y anhelo. - Desearía
que pudiéramos ser amigos. Pero entendería totalmente el por qué no querrías
verme otra vez. Solo espero que encuentres paz en todo esto. Espero que
ustedes, chicas puedan pillarla de verdad. Esa chica les hizo cosas terribles.
Eres muy asombrosa como para merecer algo como eso.
Después él se dio vuelta
y salió del pórtico. Su bolso de mensajero golpeaba contra su cadera mientras
él se dirigía a su auto. Su cabeza todavía estaba hacia abajo, y a la mitad del
camino cruzando su patio, los hombros de Chase subieron y bajaron con un
suspiro, eso jalaba de las fibras del corazón de Spencer. De acuerdo, Chase
estuvo un poco equivocado, y nunca debió haberla acosado por Facebook, pero
ella pudo sentir en su corazón que él no era una mala persona. Y si no fuera
por Chase y sus conexiones, ella no sabría donde Ali estaba potencialmente escondiéndose.
Y, siendo honesta, ella
también había tratado de acosarlo por Google.
- ¡Espera! - Ella le
gritó. Chase paró y se dio la vuelta. - Hemos descubierto que el novio de Ali
es definitivamente su ayudante. - Ella dijo. - Es este chico que va a nuestra
escuela, Noel Kahn.
Los ojos de Chase se
ampliaron. - ¿Qué van a hacer?
Las campanas de viento
tocaban. Hojas se arremolinaban en la calle. - No lo sé, - Spencer admitió. -
Pero tal vez no deberías parar la investigación tan pronto. Puede que te
necesitemos - Puede que yo te necesite, tenía mucho miedo para añadir.
Chase caminó de vuelta
hacia ella. - Haré lo que sea.
- Bien, ¿Sabes la dirección
exacta de la casa que acabas de mostrarme?
Chase asintió. - Es en
la calle Atherton.
- Tal vez podemos ir
mañana. Solo para ver.
- Por supuesto, no
importa que tan pequeño o grande. Estoy aquí.
Spencer
juntó sus labios. Necesitaba a alguien como él en este momento, ¿No? Alguien a
quien de verdad le importe. De pie en el camino, el sol en su espalda, Chase
simplemente lucía como un guapo chico de la facultad a quien ella le gustaba—
A quien de verdad le gustaba, lentamente su frío interior comenzó
a derretirse.
-
¿De verdad has tenido un flechazo por mi desde que me viste en People? -
Preguntó en una voz baja, y cuando dio un vistazo hacia la tímida, sincera,
enamorada cara de Chase, él ni siquiera tuvo que decir nada. Ella ya sabía la
respuesta.
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