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martes, 21 de junio de 2016

PDF, EPUB, y MOBI en español de Seven Minutes in Heaven

Ya están disponibles para descarga los archivos PDF, EPUB y MOBI en español del libro Seven Minutes in Heaven de la saga The Lying Game.

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miércoles, 25 de mayo de 2016

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 37 - Adiós



            La tarde siguiente, Emma estaba parada frente al espejo en el baño compartido de Sutton y Laurel con un tubo de brillo labial en una mano, mirando sus propios ojos azul marino. Era surreal, verse al espejo y verse a sí misma. Había sido otra persona por tanto tiempo. Y después de todo por lo que había pasado, ya no estaba muy segura de quién era su yo real.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 36 - Siempre tuya



            Thayer estaba parado levemente alejado de la multitud, apoyado contra una pared baja blanca que rodeaba la propiedad de la iglesia. Él había venido en un blazer perfectamente entallado marca Burberry y pantalón de tela, sin corbata. Su cabello oscuro le caía sobre un ojo, y sus manos estaban dentro de sus bolsillos. Cuando vio a Emma acercarse, levantó un poco su mano.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 35 - Haz nuevos amigos, pero mantén los viejos



            Algunos minutos más tarde, Emma salió al agradable sol de la tarde. La recepción había sido arreglada para ser en la terraza por el frente de la iglesia, entre montones de fragantes árboles de eucalipto. Ya algunos de los asistentes al funeral habían llenado platos de papel con volovanes, sándwiches de pepino, y galletas de mantecada y mermelada. Emma espió al Dr. Banerjee luciendo frágil ero hablando animadamente con la entrenadora Maggie. Quinlan estaba allí también, bebiendo un vaso de limonada y hablando con el padre Maxwell. Louisa estaba parada junto a Celeste, compartiendo crudités de un plato. Sabiendo por lo que Louisa había pasado, Emma no pudo evitar quedarse mirándola. De alguna forma ella había logrado dejar toda la oscuridad atrás y seguir adelante. Si ella pudo volver al otro lado, entonces quizás Emma también podía.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 34 - La reina está muerta (Larga vida a la reina)



            El funeral de Sutton se realizó en una bella iglesia estilo renacimiento español en la ladera de la montaña Catalina. Las paredes de adobe color crema se elevaban desde las gruesas alfombras rojas, y había montones de flores ubicados en cada superficie. Cada banco estaba repleto—toda la escuela estaba aquí, junto a lo que parecía la mitad de Tucson. Los ojos de Emma escanearon la multitud. Los profesores de Sutton estaban sentados conversando con los estudiantes. La directora Ambrose estaba sentada de forma incómoda al frente, con un sombrero redondo sin ala color negro en su tieso cabello.  Una media docena de oficiales de policía también estaban aquí, brillando en sus trajes azules. Quinlan estaba sentado junto a una bella mujer asiática, quien Emma estuvo sorprendida de notar que debía ser su esposa. Corcoran estaba sentado tras ellos, con su cara tan estoica como siempre.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 33 - Hogar



Seven Minutes in Heaven - Capítulo 32 - De vuelta en la estación



            - Por favor, cuénteme otra vez lo que pasó después de que dejó de hablar por teléfono con la Señorita Paxton. – El detective Quinlan les pasó a Laurel, Emma y Thayer una taza de chocolate caliente, sus ojos brillaban por sobre las profundas marcas de cansancio que tenía bajo ellos. Era después de la medianoche, pero el oficial encargado de arrestar, llamó a la casa de Quinlan. Había llegado a la estación aún abotonándose la camisa, con el pelo desarreglado, pero con una expresión alerta e inquieta.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 31 - Desenlace


Emma corría a ciegas y a toda velocidad hacia las profundidades del cañón. Las ramas le arañaban sus piernas y le golpeaban la cara. La puerta del auto de Ethan se cerró en algún sitio tras ella, pero no se volteó a mirar. La adrenalina se disparaba por su sangre, y se metió entre los árboles que estaban más allá del estacionamiento. Un cuervo gritó sobre una roca, advirtiéndole al bosque su llegada.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 30 - El sobre, por favor




            Emma observó los registros en su mano. Escrito en tinta negra por encima del formulario estaba el nombre del paciente.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 29 - El último recuerdo

            No puedo respirar. El cuello de mi polera se entierra en mi garganta, aplastando mi tráquea. Doy patadas furiosamente, pero ya estoy viendo manchas en mis ojos, y Garrett es demasiado fuerte para mí. Lejos bajo mis pies, el viento corre por el acantilado con un aullido solitario y perdido. La cara de Garrett está a centímetros de la mía, retorcida en una máscara de furia que es casi irreconocible a la luz de la luna. Vagamente registro que mi polera se está rompiendo cuando él me sacude. Voy a morir aquí, en este cañón, donde solía ir a acampar con mi papá, donde Thayer y yo nos robamos algunos de nuestros primeros besos, donde Laurel y yo solíamos contar historias de fantasmas.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 28 - Un mensaje del más allá



            Emma pasó por la reja de metal forjado que llevaba al patio trasero de los Banerjee, Ethan estaba justo tras ella. La casa estaba completamente oscura, las ventanas eran como ojos vacíos. La única luz era la luna que se reflejaba en la superficie de la piscina, vaga y brillante. Ese vistazo le dio nauseas. Era fácil imaginarse a Nisha boca abajo, su largo cabello flotando alrededor de su cabeza.
            - Odio esta parte, - susurró. Ethan asintió. Le pasó sus dedos entre los de ella y le apretó la mano.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 27 - Memento mori



            El Depósito Rosa Linda estaba ubicado en una parte desolada de la calle a las afueras de Tucson, entre un motel deteriorado llamado El Flamenco y una botillería cerrada. Al frente había un letrero de neón, varias letras estaban quemadas así que sólo decía OS LIN LLER. Una reja de cadenas estaba alrededor de la propiedad, el alambre de púas estaba decorado con incongruentes lazos rojos para las fiestas.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 26 - Muéstranos tus mensajes



            Emma entró corriendo al cuarto de Ethan treinta minutos más tarde, el con el teléfono fuertemente apretado en su mano. Él se levantó de un salto de donde estaba sentado en su escritorio, con la boca abierta en forma de círculo por la sorpresa. Emma se sacó de un tirón la peluca de la cabeza y la arrojó al suelo en victoria, sin poder quitarse la sonrisa de la cara.

lunes, 23 de mayo de 2016

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 25 - Emma Paxton: Maestra del disfraz



            - Tenga una buena tarde, dama. – un delgado hombre de barba blanca que llevaba puesta una camisa de franela y un delantal le pasó a Emma su bolsa de mercadería y la miró perplejo.
            Emma, cohibida, se ajustó su falda. Era miércoles, y estaba de incognito de nuevo, usando la peluca rubia de la Sra. Landry, un jumper de mezclilla con mariposas bordadas, y un sweater rojo con cuello de tortuga que había comprado en la tienda de segunda mano. Unas gafas plásticas de la tienda de baratijas completaban su look—era la doble de la profesora de la escuela dominical que tuvo durante sus pocas semanas con los Morgan, una familia adoptiva particularmente religiosa en Nevada. No podía creer que había llegado a hacer esto sólo para comprar leche; pero los reporteros—o Garrett—podrían estar en cualquier lado.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 24 - Vé y búscate en Google



            Emma condujo de vuelta a la casa de los Landry lentamente, reacia a pasar el día encerrada y sola. Condujo por los mercados orgánicos y boutiques de lujo, decoradas para navidad con guirnaldas y cintas y luces parpadeantes. Por un momento contempló ir a la biblioteca pública—podría entrar a internet, quizás investigar un poco desde allí—pero el recuerdo de los reporteros gritando su nombre la hacía estremecerse. A cualquier sitio que fuera en público, corría el riesgo de encontrarse con la prensa.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 23 - Un paseo por el parque



            Emma encendió el auto de Ethan, moviendo torpemente el pedal, de modo que el auto avanzó un par de metros a saltos antes de avanzar normalmente. Condujo hacia la salida, esquivando por poco a una chica rellena quien llevaba una mochila con forma de panda. A un par de metros, Tricia Melendez estaba de pie cerca de su camarógrafo. Emma rechinó sus dientes. Sin mirar a la calle que se aproximaba, apretó el acelerador con fuerza, saliendo a la calle justo cuando la reportera empezó a correr hacia el auto. Mientras el auto rugía alejándose de la multitud, alcanzo a oír a Tricia gritando: - ¡Emma! ¡Emma! Emma, ¿Qué planeas hacer después?

jueves, 19 de mayo de 2016

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 22 - Emma non grata



            Emma e Ethan se pasaron el fin de semana mayormente encerrados. Parecía que la conducción a la defensiva de Corcoran había funcionado; ninguno de los medios había llegado a la puerta de los Landry. Pero aun así no querían tentar al destino, así que cerraron las cortinas y evitaron las ventanas, acurrucándose en el sofá para ver un maratón de Star Trek en el cable. De vez en cuando paraban para revisar los detalles del caso o para buscar un snack. La cocina no estaba muy bien provista, pero tenían suficiente para hacer pilas de sándwiches, y el Sábado Emma le mostró a Ethan su receta secreta para hacer que la salsa enlatada tenga sabor a casera: aceite de oliva, una pizca de azúcar, y un pequeño chorro de vodka.

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 21 - Refugio en la tormenta



            Emma afirmó los costados del asiento del copiloto del auto policial mientras el oficial aceleraba por la esquina. Giró su cuello para mirar tras ellos a los reporteros siguiéndoles el rastro, las vans de noticias y los autos baratos arrendados acosaban el parachoques del policía como una jauría de lobos hambrientos Miró a Corcoran. Sus labios estaban apretados.
            - ¿Hay modo de evitar que nos sigan? – preguntó, su voz era apenas un susurro.

domingo, 15 de mayo de 2016

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 20 - No hay lugar como el hogar



            Emma no supo cómo logró llegar al mesón frontal unos pocos minutos después Toda la furia la había agotado, y sus brazos y piernas se sentían como si estuvieran hechos de piedra, tan pesados y tiesos que no creía que podía moverlos en lo absoluto. Se quedó de pie desconcertada mientras una recepcionista con uñas acrílicas moradas llamaba a un oficial para que la lleve a su casa. Finalmente, un policía alto con el pelo castaño rapado apareció como de la nada Su placa decía CORCORAN. - ¿Emma Paxton?

sábado, 14 de mayo de 2016

Seven Minutes in Heaven - Capítulo 19 - Enfrentamiento



            Sonaron fuertes pasos afuera de la puerta. Emma rápidamente metió las páginas de vuelta al archivo justo cuando Quinlan entró.
            Sin dudarlo, se puso de pie. – Detective Quinlan, creo que sé quién mató a mi hermana.
            - Sí, dile, - le insistí yo. Aún me estaba tambaleando por la sensación de Garrett levantándome sobre el precipicio.